El 24 de enero de 1975, un agotado y frustrado Keith Jarrett, pianista de jazz rondando la treintena por aquel entonces, subió al escenario de la Ópera de Colonia a regañadientes. Lo que comenzó como una noche plagada de problemas logísticos y físicos se transformó en un evento histórico que dio origen al álbum de piano solo más vendido de todos los tiempos: The Köln Concert.